Errores en las bases administrativas obligaron a invalidar el proceso para elegir directores de cinco CESFAM de la comuna, provocando críticas internas, renuncias y nuevos cuestionamientos sobre transparencia y control en la salud municipal.
En la Municipalidad de Maipú, un concurso público destinado a seleccionar directores para cinco Centros de Salud Familiar terminó convirtiéndose en una crisis administrativa que hoy genera cuestionamientos sobre transparencia, fiscalización y uso de recursos públicos.
El proceso buscaba designar nuevas autoridades para los CESFAM Clotario Blest, Michelle Bachelet, Carlos Godoy, Iván Insunza y Luis Ferrada, recintos fundamentales para la atención primaria de miles de vecinos de la comuna. Para ello, el municipio contemplaba cerca de 110 millones de pesos destinados a financiar las futuras designaciones, mientras que el proceso de selección ya había significado un gasto aproximado de 800 mil pesos en evaluaciones y entrevistas.
Sin embargo, durante la revisión del concurso se detectaron errores en las bases administrativas, específicamente en la etapa de evaluación psicolaboral. Mientras una sección del documento establecía que los postulantes calificados como “no recomendables” obtendrían cero puntos, otro apartado les otorgaba treinta puntos, generando una contradicción que afectaba directamente la igualdad de condiciones entre los participantes.
Un error de archivo

El concejal Juan Carlos Prado, en entrevista con Prensa Poniente, explicó que las irregularidades fueron detectadas previamente durante una comisión de finanzas realizada antes de la aprobación oficial del proceso. Según indicó, “en una tabla aparecía puntaje cero y en otra el mínimo era 30%.
Nosotros solicitamos que eso se corrigiera antes de pasar al concejo municipal, pero posteriormente se subió a Mercado Público un documento distinto, con la versión que nosotros habíamos objetado”.
Prado además señaló que el error no ocurrió durante la aprobación en el Concejo Municipal, sino posteriormente, cuando se cargó un archivo incorrecto al sistema.
“Lo que pasó por consejo fue lo que finalmente aprobamos, pero lo que se subió después a la plataforma de Mercado Público fue un archivo distinto o antiguo. Ese fue el error”, afirmó.
La situación provocó que el municipio invalidara oficialmente el concurso mediante decreto alcaldicio, obligando a repetir completamente el proceso de selección.
El hecho generó críticas dentro del Concejo Municipal y cuestionamientos sobre los mecanismos de control interno en el área de salud.
Respecto al impacto económico del proceso fallido, el concejal aclaró que los cerca de 110 millones de pesos mencionados inicialmente correspondían a un presupuesto proyectado para ajustar remuneraciones de futuros directores y no a pérdidas directas del municipio.
“El gasto real asociado al error fue cercano a los 800 mil pesos utilizados en entrevistas y procesos de evaluación”, explicó.




Nueva directora bajo cuestionamientos
La controversia aumentó luego de que la directora de Salud de Maipú, Patricia González, reconociera responsabilidades administrativas en el proceso y presentará su renuncia, la que se hará efectiva el próximo 3 de junio.
Tras su salida, el municipio anunció la llegada de Patricia Castillo Navarrete como nueva autoridad del área. No obstante, su nombramiento también abrió una nueva polémica debido a un fallo laboral contra la Corporación Municipal de Renca relacionado con una denuncia por acoso laboral presentada por un funcionario de salud.
La sentencia acreditó vulneración de derechos laborales y mencionó conductas asociadas a acoso laboral dentro del proceso judicial. Desde la Municipalidad de Maipú aclararon que la condena fue dirigida contra la corporación municipal y no contra Patricia Castillo de manera personal.
Respecto a las consecuencias del proceso fallido, Prado señaló que no debería existir una afectación directa para los usuarios de los CESFAM, ya que “los centros de salud cuentan con equipos técnicos y administrativos capaces de mantener el funcionamiento normal de la atención”. Además, explicó que actualmente los cargos directivos permanecen vacantes mientras se prepara un nuevo proceso de selección.
El concejal también indicó que el compromiso de la administración municipal es reforzar los mecanismos de revisión interna para evitar que este tipo de situaciones vuelva a repetirse. Entre las medidas mencionadas se encuentra la implementación de más filtros administrativos y una mayor supervisión en los procesos de carga de información hacia plataformas públicas.
“Esperamos que exista una revisión más rigurosa y que este tipo de errores no vuelvan a ocurrir, porque finalmente terminan afectando la confianza en los procesos municipales”, concluyó Prado.
El caso volvió a instalar el debate sobre la transparencia y la eficiencia de los mecanismos de selección en el sector público, especialmente en áreas sensibles como la salud primaria comunal. Además, dejó abiertas interrogantes sobre la capacidad de fiscalización interna cuando errores administrativos terminan generando consecuencias políticas, económicas e institucionales.
¿Tienes un dato?




☝️ Escríbenos de manera confidencial a nuestro Whatsapp. En Prensa Poniente cuidamos celosamente la identidad de quienes se atreven a denunciar y estamos abiertos a recibir sugerencias o colaboraciones.


